21 de abril de 2014

Mi suerte aumenta por momentos

Hoy me gustaría hablar de mi suerte (otra vez):
si os soy sincera, mi suerte sigue igual o peor que antes.
Primera razón, mañana empiezo la inaguantable tortura a la que algunos llaman instituto. Aunque supongo que aun así, mañana a primera hora entraré a clase con mi muy ya ensayada sonrisa de "todo está bien" y diré "¡Buenos días!" para intentar animar el día a mi compañeros a los que adoro tanto (notese el sarcasmo) pero aun así ellos nunca notarán mi existencia.
El segundo motivo, he defraudado a algunas de las personas que más quería en el mundo, y si por si algún día leen esto, quiero decirles algo:

Preciosísimas mías, quiero que sepais que la decisión ya está tomada, y no se puede cambiar. Pero aun así siempre estareis en mi pequeño corazoncito, no quiero que penseis que os sustituiré por cualquiera que pase por delante, eso nunca, vosotras, después de once años juntas, os habeis ganado un sitio muy especial en mi mente y mi corazón. Siempre habeis estado ahí para mi y yo siempre estaré cunado vosotras me necesiteis. Se que algunas lo pasareis peor que otras, pero alegrar esa cara, no quiero que esteis tristes ni por mi ni por nadie. Al principio aceptar lo que se me venía encima fue algo que me dió mucho miedo, pero algo dentro de mi ha cambiado, no se cuando, pero ha cambiado y mucho. Llevo toda mi vida escondida entre personas por miedo a lo nuevo, pero por una vez quiero que eso cambie y poder asi enfrentarme a nuevos retos (cosa bastante difícil con lo tímida que soy).
Esto que os diré ahora os parecerá totalmente absurdo e incluso algo alocado, pero llevo pensándolo algunas semanas. Imaginas que allí a donde voy encuentro a una persona totalmente especial que me cambie la vida por completo y encuentre mi felicidad perdída, o al contrario, me tope con la rencarnación del mismisimo diablo y me entren ganas de morirme porque me habrían destrozado mi frágil corazón. No lo se, nadie lo sabe, pero quien no arriesga no gana.
También quiero que sepais que no es para nada vuestra culpa, es más, vosotras sois uno de los principales motivos que siempre he tenido para quedarme, pero os prometo, es más, os juro, que si vosotras no me remplazais yo no os reemplazaré, y aunque vosotras me reemplazarais, para mi sería dificilísimo reemplazaros. Y aunque no lo parezca por mi insensible cara, me duele mucho veros triste, se me destroza el alma. Me habeis demostrado que la verdadera amistad es como la fosforescencia, brilla más cuando todo está oscuro.

Asi que supongo que esas son las dos únicas razones, de momento, por la que mi suerte empeara cada vez más.
Buenas noches
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