17 de junio de 2017

Proyecto feminista. Segunda parte

El pasado martes 9 de mayo llevé a cabo mi idea, fui al instituto sin depilar y con falda. A decir verdad, tengo la impresión de que yo, con la edad que tengo no voy a conseguir nada, la gente ya pasa de todo y no conseguí la reacción que buscaba, no se que pensar sobre eso. Yo pensaba que, al ir con esas pintas, alguien me diría algo de mal gusto pero nadie dijo ni una palabra, ni de ánimo ni de desprecio.
A partir de ese día he seguido yendo con faldas y vestidos sin depilarme. Ha sido una experiencia reconfortante. Pude vestir como a mi me gustaba, y como las altas temperaturas lo exigían, sin tener que pasar por el sufrimiento que la depilación supone para mí.
Cuando llevo faldas mis piernas ganan mucho potencial, y me gusto la respuesta positiva de muchas chicas al alagarme.
Hoy finalmente me he depilado, me gusta tener la piel suave como la de un bebé.
Algo que he aprendido de esta experiencia es que hay que ser fiel a uno mismo y hacer este tipo de cosas que solo le incumben a una mismo cuando realmente te apetezca. Posiblemente el año que viene repita mis acciones de este para evitar perdidas de tiempo con la depilación en época de exámenes.
Si yo, con lo tímida que he sido siempre, he podido hacer esto os animo a hacerlo con total libertad.
Sed fieles a vosotros mismos y seréis más felices.
Muchos besos,
eligira



PD: Sólo tengo las fotos del primer día. También me he dado cuenta de que apenas se ven los pelos, pero yo soy una paranoica.